viernes, 1 de noviembre de 2013

“Nunca es tarde para…”

En la pasada clase, tuvimos la oportunidad de conocer un ejemplo vivo de “educación de personas adultas” con la visita de Reyes, una chica que después de varios años sin encontrar motivación alguna por los estudios decide retomar su formación.

Según nos contó, a ella nunca le había gustado estudiar. A duras penas llegó hasta la prueba de selectividad y sin saber muy bien qué es lo que quería entró en la carrera de filología inglesa, que dejaría tres meses después. Sin embargo, tras tener experiencias laborales en distintos campos pudo conocer en su último y actual trabajo qué es lo que de verdad le gustaba. Se dio cuenta, siendo azafata en el aeropuerto de Sevilla, que lo que realmente la motivaba era el lenguaje de signos, así que decidió apuntarse a un curso y tras ello continuar haciendo un grado superior en lengua de signos.

A pesar de los obstáculos que está encontrando, ya que lleva dos años con muletas y también ha tenido que compaginar sus estudios con el trabajo, con gran optimismo nos decía que “no pasa nada” porque está haciendo lo que de verdad le gusta y está encontrando un gran apoyo por parte de sus compañeros pero también de su familia y ello la anima a seguir afrontando el reto y conseguir aquello que quiere y de verdad le gusta.

Para finalizar esta entrada, nos gustaría compartir un videoclip que vimos en clase sobre un ejemplo de traducción simultánea de lenguaje oral a lengua de signos. Esperamos que os guste:


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